Padre Tito Brandsma


Una época confusa

La fe en Dios era para el padre Tito Brandsma (1881-1942) algo que se daba por descontado. La recibió de sus padres y durante su vida de Carmelita esa fe se fue profundizando cada vez más. El que muchos ya no supieran creer era para él algo difícil de comprender. En el 'Dies natalis' de 1932 pronunció, como rector magnífico de la Universidad Católica de Nimega (Países Bajos) un discurso que se hizo famoso. Dijo entre otras cosas: 'Vivimos en una época de gran confusión en el reino del intelecto. Se tributan homenajes a los sistemas más contradictorios como si fueran verdad y eruditos de renombre los defienden. Pero la contradicción más terrible la veo en el pensamiento sobre Dios. Junto a la gran multitud que sigue adorando con respeto a Dios, hay millones de personas que no ven ya fundamento para un concepto de Dios y, no contentándose con negar su existencia, sostienen una lucha para desterrar de la sociedad cualquier pensamiento de Dios'.

Una opción deliberada

Son los años anteriores a la II Guerra Mundial (1939-1945) El padre Tito Brandsma no puede contentarse con lo que experimenta en la sociedad de su tiempo. Busca intensivamente una respuesta a la cuestión de la experiencia de Dios y de cómo se pueda llevar a la gente a esta experiencia. Se opone también con una intensidad cada vez más profunda al pensamiento del Nacional Socialismo. Cuando en 1941 la ocupación alemana obliga la prensa holandesa a admitir anuncios del Movimiento Nacional Socialista (NSB), el padre Tito visita, como consejero de la prensa católica, todos los periódicos católicos. Durante su visita a los periódicos intenta convencerles a todos de que publicidad a favor del Movimiento Nacional Socialista es, por principio, inadmisible. Como era de esperar su visita fue considerada por la ocupación como un acto subversivo. ¡Tito estaba prevenido! El 19 de enero de 1942 fue capturado en el convento de Nimega y fue llevado a prisión. La celda de la policía llegó a ser para él su celda de religioso y ahí comenzó su 'via crucis'.

El Domingo 26 de julio de 1942 murió en el barracón de enfermos del campo de concentración de Dachau (Alemania).

Acción y contemplación

En la vida de Tito Brandsma, acción y contemplación, mística y política, estaban unidas. Como persona profundamente religiosa buscaba a Dios en la oración y en el rostro de las personas de su tiempo. La espiritualidad no era para él teoría abstracta, sino realidad vivida. Como carmelita y profesor de la Universidad estudió la mística y vivió de ella. Vio claramente lo que la Iglesia y la sociedad necesitaban y se dedicó enteramente a ello. También incluso cuando esto llegó a ser muy difícil. Por ello, dio su vida.

Memoria permanente

En la vida del padre Tito Brandsma, el Carmelo reconoce su ideal en el seguimiento de Jesucristo. En todo el mundo el padre Tito parece ser una inspiración para mucha gente: en la enseñanza y en la Iglesia, para periodistas y científicos, para los que trabajan por la paz y para gente necesitada, para los que luchan por la justicia, enfermos... para los que buscan a Dios. Su memoria se realiza de muchas maneras: en el Titus Brandsma Memorial en Nimega (Holanda), en el Instituto Titus Brandsma también en Nimega, en el Museo Tito Brandsma (Bolsward - Holanda), en el Titus Brandsma Award (UCIP, Ginebra-Suiza), y también en el anhelo de muchos dentro de la Iglesia de que pronto el padre Tito Brandsma sea canonizado.

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